Sobre por qué no me gustan las “fechas”

Hace algún tiempo atrás me planteé a mí mismo ‘Hay un día de la madre, un día del padre, un día de los enamorados, un día del niño, un cumpleaños por persona, etc’. Al principio pensé ‘ese día es un buen momento para reflexionar sobre el tema’ y me pareció bien. Pero después, tras el paso de los años, me fui dando cuenta que habían cuestiones muy particulares para observar sobre éstas fechas, entre ellas dos que destacaban con mucha fuerza: El aumento del consumo (en ocasiones a niveles irrisorios) y el mandato social que exige la cortesía del saludo, que en ocasiones impone hasta la obligatoriedad de hacer un obsequio. Digamos, como que nadie te pregunta ‘¿vos festejás el día del amigo?’, en caso de no decir nada al respecto cuando a uno lo saludan puede llevar al razonamiento ‘no me saludó… ¡que miserable!’.

Cuando me encontré con ésto y con el hecho de que yo mismo me sentía muy cómodo esperando “el día de” para recordar y reflexionar al respecto, empecé a ver que había cosas que no me cerraban. ¿Por qué tenemos que esperar hasta el día del amigo o de la madre para acordarnos que los tenemos? ¿Por qué hay gente que se desvive por comprar obsequios a todo el mundo -quejándose en el proceso de gasto, usualmente- como si fuera un asunto que no se puede cuestionar? Si realmente aprecio a alguien ¿por qué le voy a regalar alguna chuchería X, sólo porque “es su día”? ¿No sería mejor esforzarme por algo que le resulte realmente de valor, más allá del valor material que tenga? ¿Qué es mejor: regalar una tarjeta prefabricada con una frase cursi o sentarme a escribir lo que siento y entregarlo a la persona a la que le dediqué esas palabras?

Probablemente a más de uno nos ha pasado ésto.

Hoy estamos en una de esas fechas (que probablemente la mayoría de los consumidores ni siquiera sabe de dónde surge). Particularmente nunca me interesó por las motivaciones religiosas y comerciales que tiene. Sin embargo hubo otras fechas que por bastante tiempo me tuvieron preocupado, ya que cuando el entorno en que uno se mueve le enseña ciertos códigos uno tiende a tratar de respetarlos, a seguir la lógica de conjunto, de manera de no ir en contra de lo que la mayoría dicta. A medida que uno crece se va dando cuenta de lo tonto que puede ser seguir lo que un grupo dice sólo porque son muchos.

Hoy sé que puedo tomar una decisión al respecto, que es propia y fundada. Me doy cuenta de que puedo hacer la diferencia, siempre que mantenga una tolerancia y un respeto a quienes siguen el mandato social.

¿Y cómo es que trato de hacer la diferencia?:
Jamás regalo cosas por compromiso social (que es una de las cosas que más asquito me dan). Si me surge de mi sensibilidad el estímulo de obsequiar algo a alguien, lo hago, no interesa qué día sea. Los obsequios tienen que ser algo sentido, con un significado y una finalidad ¿qué quiero transmitirle al otro con mi regalo? ¿Por qué le estoy obsequiando lo que le obsequio?
– También trato de mantener siempre presente el recuerdo de las personas que me han hecho un bien, que me ayudaron haciéndome más leve la lucha de la vida; así suelen surgirme naturalmente las ganas de hacer algo por los demás. Así uno se va dando cuenta que no hace falta regalarle eso que tanto quiere para hacerle una atención, que ofrecer algo que simboliza algo en esa relación de familia/amor/amistad es de mucho más peso y queda para siempre impreso en la vida.
– Por otro lado, ampliando el concepto de obsequio para que involucre hacer un bien más que dar una cosa material uno va encontrando nuevas formas de hacerle un “regalo” a los demás. Dos obsequios hermosos que recuerdo en éste momento son el que le hacía una madre a su hijo, acompañándolo y cebándole mate mientras se rompía la cabeza estudiando durante la mañana; y el de un padre que, como no podía ver a su hijo en todo el día le dejaba nudos en la sábana, y a través de eso el chico podía saber que había estado con él, aunque no lo hubiera visto (la historia se llama se llama “un nudo en la sábana”, no sé si será real, pero yo viví algo muy similar que voy a relatar en otro momento)
– A veces una palmada en la espalda, unas palabras de reflexión, un rato de compañía o un abrazo son el mejor regalo que se puede hacer, y hasta el peor de los avaros puede hacerlo. El afecto es el tipo de obsequio de los que nunca se rompen, no pasa de moda, se puede llevar puesto siempre en el recuerdo y jamás deja de funcionar. De hecho, si uno quiere hacer un regalo que no sólo hace bien al sentir sino que es de utilidad para la vida, puede enseñar algo útil. Si uno lo hace tras un proceso de reflexión para que sea una acción inteligente y va acompañado por el afecto y el respeto, será una de las cosas más valiosas que la otra persona pueda recibir.

Algunos dirán “ah pero ¿está mal regalar chocolatitos con forma de corazón?”. Mal no está, porque es una atención que tranquilamente puede simbolizar lo que uno siente. Sin embargo hay que tener siempre presente que hay cosas más valiosas que las que se pueden ver o tocar directamente y aspirar a transmitir esas cosas más que las que vienen empaquetadas.

Gracias por arrimarse.

Saludos,
Nekrocow

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Economía, Nekrocow, Para pensar y etiquetada , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

16 respuestas a Sobre por qué no me gustan las “fechas”

  1. Bien… Para empezar:
    1-Soy una persona a la que le encanta comprar cosas. Gastar plata, ver como mágicamente esos peles sucios y que pasaron por tantas manos se convierten en cosas bellas! Pero yo no me considero una persona hueca y materialista. Aprecio muchísimo más las intenciones pero es como si las leyes que aplico para mi se que son solo mias, que el hecho de que yo labure y sea una loca que no se le remuerda un pelo por patinarse la guita en boludeces, que a veces sirven pero a veces son simplemente bellas y/o coleccionables, no significa que yo espere que los demás hagan lo mismo. El ejemplo claro es mi novio, no es precisamente los novios que regalen cosas, cuando empezábamos a salir si, me regalaba de todo, se patinaba el sueldo en mi, después tuvimos épocas de sequía y nunca me sentí menos querida. Ahora sigue sin ser muy regalador, pero yo, lo que valoro es el esfuerzo que el hace a diario para que nosotros tengamos un futuro. Entonces yo voy, me compro algo con mi plata y le digo “mira lo que me regalaste” XD. Me encanta gastar plata y me encanta hacer regalos, siempre que tengo plata en el bolsillo y voy por la calle y veo algo y digo “ay, esto le encantaría a juancito…” se lo compro. Generalmente no pasa porque me dura poco la plata en el bolsillo, pero si supiera administrarme mejor haría mas regalos, pero, insisto, se que es una cosa mía y no me ofende que los demas no me regalen nada, en serio. Esto va más allá de las cosas materiales, se aplica a todo: si hay gente que expresa cariño con objetos y nosotros valoramos mucho mas una palabra, un gesto, estamos en la misma. Hay que recibir afecto como sea, aprender a no esperar nada de nadie, ni siquiera cosas no materiales, me parece que se trata de saber apreciarlo todo y saber que si a vos se te canta dar una caricia, un consejo un par de zapatos carísimos, es cosa tuya y salio pura y exclusivamente de vos! Dar sin esperar NADA a cambio.
    2-Soy fanática de los protocolos, las ceremonias, los rituales. De la mayoría de ellos. Me encantan las ceremonias religiosas, los rituales de los almuerzos, cenas, esperarnos a que estemos todos sentados antes de comer, desearnos buen provecho, hacer sobremesa, agasajarnos con un brindis, un aplauso al cocinero. Los rituales de los cumpleaños que esperamos a que sean las 00:00 para saludarnos, soplar la velita (si, ya se). Come rhuevos de pascua en pascuas, pan dulce en navidad, matze en peisaj (si, soy mitad judia y mitad catolica). Son detalles importantes que hacen que los dias sean especiales y diferentes del resto de los días, lean el principito, la parte del Zorro. Los rituales son importantes! http://www3.sympatico.ca/gaston.ringuelet/lepetitprince/capitulo21.html
    3- Combinemos ambas cosas: me gusta gastar plata y mucho mas si es en regalos para mis seres queridos + me encantan los rituales/ceremonias = me encantan estas fechas. Me encantan porque cualquier excusa para festejar es bienvenida, cualquier excusa para homenajearnos mutuamente, para expresarnos cariño, para dedicarnos debotamente al otro es maravilloso! Por eso me parece, y no quiero ofender a nadie, que hay que estar en paz con todos. El consumismo es negativo porque nubla el raciocinio de la gente, pero que el calendario marque el 13 de febrero no es el problema, el problema es una pobreza de sabiduría, pobreza de seguridad en uno mismo, pobreza de amor por uno mismo y por los que nos rodean, pobreza de criterio y abundancia de competitividad, abundancia de rencor y de celos… Si, quedó jodido, los quiero!

    • Nekrocow dijo:

      Lo más importante de todo es tener en claro por qué y para qué hacemos lo que hacemos. Mientras uno sea dueño de lo que hace, puede controlar si lo que hace es provechoso o no.

      ¡Saludos :)!

  2. En mi opinión, las fechas son excusas, para juntarse, para regalarse, para darse alguna que otra satisfacción material. La mayoría habla de las aspiraciones del alma y el conocimiento y de como son el mejor regalo, sin embargo me parece que las cosas materiales también tienen su encanto. Con respecto al consumo, me parece que eso va en la cuestión de personas que lo ven como una competencia, como una necesidad de comprar un regalo mejor, más grande, más caro, para que la gente vea lo mucho que le interesa, pero los mejores regalos que me han echo a mi han sido siempre los más simples, un portarretrato con una foto que evoca recuerdos, un dibujo, un poema, una comida casera, son todas cosas materiales, pero que fueron dadas desde el fondo del corazón y por puro cariño.
    Cuestiones como San Valentín, me parece que un desayuno en la cama, con una rosa y después un día de atenciones y pavadas románticas (que, admito, me encantan) han sido siempre mi regalo a novias pasadas, y nunca esperé que se me hiciera un regalo a cambio, porque disfruto más haciendo un regalo que recibiéndolo.
    Navidad, día del padre/madre/niño etc, me parecen los mismo, este año a mi vieja en navidad le grabe un cd de canciones que a ella le encantan tocadas por mi en la viola y cantadas por mi hermana, un regalo altamente artesanal y personal, costo 0$, y sin embargo fue una emoción para mi vieja muy grande.
    Cumpleaños, si es de un amigo, siempre me gusta caer con algo, aunque sea una boludez, o, por ejemplo, un libro que yo tengo y esa persona quiere, o cosas así, pero porque me gusta, me hace sentir bien y lo disfruto, si es una persona que tiene valor en mi vida, podría regalarle una reflexión zen, un fragmento de sabiduría, una enseñanza de vida o mi presencia y un abrazo, o puedo darle todas esas cosas y además un regalo que salga de mi, un regalo que diga “me importas y sos valioso en mi vida”.
    Me parece que el tema de fondo no es “las fechas”, sino, ¿Cuál es el verdadero valor de un regalo?
    P.D: Perdón por lo absoluta falta de coherencia y la falta de orden, pero hoy no estoy en un día particularmente bueno de mi actividad cerebral 🙂

    • Nekrocow dijo:

      Tal cual. Los regalos “tangibles” son un medio para transmitir eso que tiene uno adentro, manifestarlo, compartirlo. Si el gesto va vacío de sentimiento, justamente caemos en esa horrenda tradición de gastar plata para cumplir con los mandatos sociales. Pero si uno realmente tiene como finalidad algo superior, entonces cualquier cosa que uno regale cumple su objetivo.

      Gracias por pasarte.

  3. Claudia dijo:

    De acuerdo contigo en que el consumismo llega a niveles realmente estúpidos… sobre todo en navidad, ¿qué le pasa a la gente? ¿si tanto se mueren por regalar algo no podían hacerlo un día antes? ¿o un día después? ¿por qué me hacen sentir culpable?

    Lo que sí me gusta celebrar son los cumpleaños, no porque me van a dar regalos pero sí es una ocasión para que varios amigos que no se ven en meses se junten. Por eso vale la pena.

    Pero que conste que también tengo “amigos” muy ingratos que se escudan en que no creen en las fechas y que los regalos son innecesarios para desaparecer toda la década… y cumplen con dejar mensaje en facebook.

    • Nekrocow dijo:

      Es que está tan enquistado en la cultura que “parece” que no se puede cuestionar… Que bueno ver que somos varios los que no nos dejamos llevar por esa imposición.

      ¡Muchas gracias por tu aporte :)!

  4. Muy buen comentario y alto post!! la verdad que todo esta muy comercial ultimamente.
    Muchas fiestas han perdido el significado y se han convertido en un ¨hoy le tenes que comprar regalo a…niños (dia del niño), padre (dia del padre),pareja (san valentin),todos (navidad).

    • Nekrocow dijo:

      Tal cual. El verdadero significado de las “fechas” (asumiendo que alguna vez lo tuvieron) se perdió, porque estamos viviendo un vaciamiento de significado como civilización: Todo tiende a hacerse por tradición o materialismo, pero en general no se puede ver más allá de ello.

  5. Ale dijo:

    Muy bueno el artículo!

  6. Rvzo dijo:

    Absolutamente de acuerdo con tu crítica a los “días de…”. Yo creo que según uno lo busque, cualquiera puede ser el “día de algo”; porque es como explicás; está en lo que uno siente y quiere hacer, en los afectos y el pensamiento, en las ideas.
    Por otra parte, a mi los mejores regalos que me han dado, no salen dinero, sino que son conocimientos.

  7. seba90000 dijo:

    Muy bueno, Nekro. Coincido plenamente.
    Sólo agregaría que el consumo es bueno, es muy bueno, es signo de vitalidad económica. Lo malo es el consumismo.
    Y lo de recordar el bien que otros nos han hecho me recordó a una frase de Carlos B. González Pecotche que intento tener siempre presente: “Guarda perennemente en ti un pensamiento de correspondencia al bien que recibes.”

    • Nekrocow dijo:

      Se me ocurre que tal vez en alguna época las “fechas” estaban para promover y estimular ese pensamiento… pero como muchas cosas, al parecer se perdió.

      Gracias por tu aporte.

  8. Totalmente de acuerdo amigo, yo suelo guiarme por la misma premisa. En momentos jodidos uno re-descubre que tiene siempre a su lado a ciertas personas, y a mí me encanta agradecerlo en todo momento. Tengo amigos que son como hermanos para mí y no me jode decirlo a la luz del día, una y otra vez, y ofrezco mi ayuda siempre que puedo.

    En lo personal, en los días “de algo”, yo saludo pero poco más. Por motivos de ser adultos y tener familia y demás, a veces no nos podemos juntar para el día del amigo, llamo y todo eso. Estas fechas son excusas para recordar que hace meses que no hablás con alguien, pero nada más.

    En cumpleaños de amigos íntimos, casi nunca regalo nada, porque de a poco en mi grupo de amigos de la secundaria dejamos de regalarnos cosas. Después vi que esto sucede en otros grupos, y se mantiene como un acuerdo tácito. El que regala algo todo bien, y el que no, también, depende de que tengamos plata, trabajo, ganas, tiempo para buscar, de que encontremos algo piola, en fin, ya tenemos ese código con ciertos amigos. Y me parece perfecto. Recuerdo una vez uno de estos amigos me regaló unos comics que tenía y me pareció bárbaro, yo sabía que su familia tenía problemas y sin poner plata tuvo un detalle. Otro hubiera pensado “me regaló algo que ya tenía, no le debe gustar”, pero yo lo vi que se desprendía de algo que podría también haber vendido y hacer un mango, en definitiva, tuvo una actitud muy buena porque los dos éramos comiqueros y más que el valor estaba también el gusto por lo mismo.

    Sigo también lo que ahce mi vieja, que no para de regalar las manualidades que hace, reciclando cosas, regalando amor humilde y práctico (portaretratos, llaveros, floreros, etc.). Hay mil maneras de saludar a un verdadero amigo.

    • Nekrocow dijo:

      Mi experiencia respecto de los cumpleaños es bastante similar. No me parece que tenga importancia qué es lo que uno regala, sino más bien por qué y para qué lo regala. Vale más como regalo un casette en VHS con el que tu amigo conoció una película que quiere compartir con vos que $100 que te den para “que te compres lo que vos quieras” (sólo porque te lo pueden dar y es tu cumpleaños)

      ¡Gracias por aportar tu experiencia :D!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s